12 dic. 2009

IX Encuentro de Iconografía Argentina

En este encuentro, varios talleres exponen sus iconos. Y es lindo indagar un poco en cómo visitar esta muestra: más que mirar se trata de leer. Un icono se escribe y se lee.

Los iconos, como ya sabemos, no son meras obras de arte ni relatos, sino que simbolizan. Pero no son sólo imágenes que representan algo que se podría escribir: figuras y colores que se traducen en palabras y en hechos. El símbolo, como explicó el Padre Eduardo Pérez del Lago en la inauguración de esta muestra, debería hacer presente lo que se simboliza y no solo hacer referencia a ella. Este es el significado que tenía la simbología en la Edad Media y que se perdió con el racionalismo del hombre. Hay que volver a eso para leer los iconos ya que ese es su fin. Jesus, la Virgen María y los Santos están presentes en los íconos. Es una búsqueda y un aprendizaje para nosotros.


Un libro recomendado para entender un poco de cómo aprender de los iconos (y no sobre los iconos) es el libro de Henri Nouwen: La Belleza del Señor. En este libro Nouwen describe con mucha sensibilidad su experiencia fente a cuatro íconos. Estos son: el Icono de la Santísima Trinidad, el Icono de la Virgen de Vladimir, el Icono del Salvador de Zvenigorod y el Icono de la Venida del Espíritu Santo. A cada ícono le corresponde un capítulo corto y es muy inspirador.

6 nov. 2009

Ser mirado para poder mirar

Así titula un capítulo de su libro "Ver o Perecer" el P. Benjamín González Buelta, SJ. Para tener una mirada contemplativa sobre la realidad, afirma, es necesario primero experimentarse mirado con amor por Jesús. La mirada de Jesús es mirada de amor ("El mirar de Dios es amar", dirá San Juan de la Cruz) y por eso mismo donde ella se posa transforma las cosas, las recrea. Y cuando la mirada de Jesús mira a los hombres, renueva también su capacidad de contemplar.

Los iconos son una ventana privilegiada a esta mirada de amor. Frente a ellos, uno se experimenta más contemplado que contemplativo, más observado que observador. Por eso ellos depuran nuestra contemplación, la hacen más honda, pura y franco. Es cuestión de animarse y dejarse mirar con amor.

4 nov. 2009

Plegaria del Iconógrafo

Enséñame, Señor,
a usar bien el tiempo que me das para trabajar,
a emplearlo sin perder nada.

Enséñame a aprovechar los errores pasados,
sin caer en el escrúpulo que carcome.

Enséñame a prever el plan sin atormentarme,
a imaginar la obra sin abatirme,
si es que surge de otra manera.

Enséñame a unir la rapidez y la lentitud,
la serenidad y el fervor, la pasión y la paz.

Al comenzar la obra ayúdame en mis debilidades,
y, sobre todo, llena tu mismo los vacíos de mi obra.

Señor, en toda labor de mis manos,
deja una gracia de ti para hablar a los otros,
y una falta mía para hablar de mi mismo.

Guarda en mi la esperanza de la perfección,
sin que me descorazone.

Guárdame en la impaciencia de la perfección,
sin que me funda en el orgullo.

Purifica mi mirada, no me dejes olvidar jamás
que todo el saber es vano, y el trabajo es vacío,
si no hay amor, y que el amor me une
a los demás porque me une a ti, Señor.

Enséñame a orar con mis manos.

Hazme recordar que la obra de ellas
te pertenece y a mi me corresponde devolvértela, ofreciéndola.

Que si lo hago por el gusto de interés,
como un fruto olvidado me pudriré en el oto
ño.
Que si lo hago por agradar a otros,
como una flor en la hierba me marchitaré al anochecer.
pero si lo hago por amor al bien,
permaneceré en el bien y honraré tu Gloria.
Amén.


Amen.

30 abr. 2009

Algunos Iconos

San Juan el Teólogo
por manos de Natalia Gortchacow
2008
























Detalle






















Detalle



















San Jorge y el Dragón
por manos de Natalia Gortchacow
2009
























Detalle





















Detalle


















Detalle















Detalle
















San Jorge y el Dragón
por manos de Alix Bartre de Bader
alumna de 3 er año, 2009
























San Nicolás Taumaturgo
por manos de Alix Bartre de Bader
alumna de 3er año, 2009